Viaje al corazón de las operaciones de ABB en Vaasa, Finlandia, donde cada corte cuenta en la producción de 70 000 motores eléctricos industriales al año. La búsqueda de velocidad, automatización y ahorro energético por parte de ABB llevó a una colaboración con las soluciones fiber de última generación de Eagle.
La multinacional suiza ABB se ha unido a la familia EagleTeam. Con 130 años de historia y 110 000 empleados en más de 100 países, la empresa con sede en Zúrich es líder tecnológico mundial y sigue ampliando los límites en los sectores de la automatización, la robótica y la energía.

Fiber para mayor velocidad.
La sucursal de ABB en Vaasa, Finlandia, fabrica 70 000 motores eléctricos industriales al año. Con unos volúmenes de producción tan elevados, la velocidad, la eficiencia y la automatización no solo son deseables, sino cruciales.
ABB siempre mantiene una visión amplia y explora continuamente nuevas oportunidades. Por lo tanto, a medida que la tecnología fiber ganaba popularidad en el mercado, comenzaron a considerar sus ventajas para la fabricación de motores. Estas eran muy claras. Además de un rendimiento eficiente y rápido, fiber requieren una energía significativamente menor, lo que reduce los costes operativos generales, una solución que vale la pena considerar para el corte de acero eléctrico.
«La tecnologíaFiber nos abre nuevas posibilidades para diseñar nuestros productos y crear prototipos con total libertad. Nos permite acelerar el proceso, lo que se traduce en una mayor eficiencia», comentaJohan Kalander, director de AME en IEC LV Motors.
El cambio a la tecnología fiber no fue una decisión menor; se llevó a cabo un exhaustivo estudio de mercado en busca de la máquina ideal. En lo más alto de la lista, como factores decisivos igualmente importantes, se encontraban el rendimiento máximo y el servicio. ABB necesitaba un dispositivo que, por encima de todo, proporcionara la mayor productividad posible; la respuesta fue Eagle. El iNspire 4kW, con aceleración 6G y un cambiador de palés ultrarrápido de 9 segundos, demostró ser la elección adecuada para su sucursal finlandesa.
«Necesitábamos un dispositivo de alta velocidad con una tolerancia y precisión muy estrictas. Nos dimos cuenta de que Eagle iNspire era la máquina más rápida del mercado», añade Kalander.
La cortadora láser iNspire instalada en la planta de Vaasa ahora está integrada en una máquina de corte y dos robots para aumentar su eficiencia.
La integración entre la máquina de Eagle y los robots de ABB surgió como respuesta a los requisitos internos de la empresa, que necesitaba dos tecnologías que pudieran comunicarse entre sí para ofrecer un funcionamiento conjunto rápido y preciso.

¿Cómo funciona esta colaboración entre máquinas y robots? En primer lugar, un robot recoge el material de la máquina de corte y lo coloca en el cambiador de palés de la cortadora láser. A continuación, una vez finalizado el proceso de corte, el segundo robot clasifica el material de la mesa y lo coloca en la estación de descarga.
Como era de esperar, una empresa pionera en automatización como ABB mejoraría sus procesos de fabricación con soluciones innovadoras en robótica. Junto con el corte ultrarrápido de iNspire, los robots de manipulación de materiales del fabricante suizo vuelven a subir el listón en términos de productividad.
Con su amplia experiencia y su completa gama de motores de baja tensión, el objetivo de ABB es ayudar a sus clientes a mejorar la fiabilidad, la eficiencia energética y la productividad de sus procesos. Lo mismo ocurre con las cortadoras fiber de Eagle, en las que cada componente está diseñado para una producción más eficiente, precisa y fácil de manejar.
«En cuanto a las ventajas, la más significativa de la cortadora Eagle es la velocidad. Es la máquina más rápida que he probado nunca. También es fundamental su precisión y repetibilidad absolutas. Pero tengo que mencionar la interfaz. Su manejo es tan intuitivo y sencillo que parece que estuvieras trabajando con tu iPhone. No podría estar más satisfecho con la máquina Eagle», comenta Kalander.

Tras el éxito de esta empresa conjunta, no podemos evitar pensar en el futuro. El siguiente paso podría ser ofrecer a otras empresas las ventajas de esta integración para que ellas también puedan beneficiarse de la fiabilidad de ABB y el rendimiento de Eagle. El mañana nos depara infinitas posibilidades.